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Prensa y canon

Sin título

Autor del texto editado
Alemán y Aguado, Lucas
Título de la obra
Miscelánea de comercio, artes y literatura, n.º 10, 22-11-1819
Autor de la obra
Burgos, Javier de (dir.)
Edición
Madrid: Imprenta de Repullés, 1819
Paginación
pp. 3-4
Fuentes
Transcripción realizada sobre el ejemplar de la Hemeroteca Digital Hispánica. (texto completo)
Información técnica
Editor: Juan Montero
Encoding: Fátima Rueda Giráldez
Edición preparada para el Proyecto I+D "La institución del Siglo de Oro. Procesos de construcción en la prensa periódica (1801-1868)" (SILEM III) PID2022-136995NB-I00 http://www.uco.es/investigacion/proyectos/silem/index.php
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Sevilla, 24 marzo 2025

Señores editores de la Miscelánea de Comercio, Artes y Literatura: muy señores míos, yo soy un hombre que por naturaleza y gracia ignoro lo que otros saben; pero tan aficionado a saber lo que otros ignoran, que como pobre de puerta en puerta por un eventual ochavo ando de librería en librería olfateando los papeles nuevos que salen a la pública vergüenza, sean de la calaña que sean, ya por instruir, ya por pasar el rato. Entre los que me llenan el ojo, como el vulgo dice, es el de ustedes mi predilecto, pues, aunque el ramo de comercio no sea de mi rango, y en orden a cambios no entienda otro que el que hace mi medio de compra todas las mañanas en las diarias provisiones de mi casa, según la subida o alzada que a su arbitrio impone a los nabos, acelgas y patatas que insustancialmente aumentan en madre meridiana, la parte literaria llena mis ideas, y salgo en la complacencia comido por servido. Esto supuesto, sepan ustedes que leí el número 8, y del miércoles por más señas de noviembre, y en él vi una noticia que no pudo menos de pararme, cuando analizando discretamente la querida comedia de La villana de Vallecas dicen ustedes que el buen maestro Tirso de Molina la dio a don Agustín Moreto para que la refundiese, y este lo hizo, titulándola La ocasión hace al ladrón, variando lances y cambiando el papel de doña Violante en estudiante, que dicho maestro Tirso hace panadera. Ahora bien, señores míos, ¿cómo nos compondremos para aclarar la duda que me cabe en el verdadero refundidor de la tal Villana de Vallecas ? Supónese que fue don Agustín Moreto: seralo, y séalo enhorabuena; pero ¿qué haremos de don Juan Matos Fragoso, que la escribe con el título mismo de La ocasión hace al ladrón, y los propios pelos y señales que Moreto, en la parte veintisiete de comedias varias, impresas en el año de 1667? La cosa es más clara que chocolate de fonda. Oculis patet. El plagio es decidido. Moreto y Matos juegan en la danza. Si la refundió Moreto, no pudo ser Matos, y si Matos, no pudo ser Moreto. Escribir dos ingenios una misma pieza no es admirable, pero, sin comunicarse, escribirla con el mismo nombre de actores, distribución igual de escenas, y los propios versos sin faltar punto ni coma, ni lo he visto, ni nadie me lo ha dicho. De la de Matos a la de Moreto no hallo más diferencia que titularla Matos La ocasión hace al ladrón, y Moreto añadirla El trueque de las maletas. No sé cómo nuestro célebre don Vicente García de la Huerta en su catálogo alfabético de comedias las pone y señala como distintas, siendo una misma la de Moreto que la de Matos. Confieso a ustedes que no lo entiendo, aunque ambas he leído. En consecuencia, quisiera que me sacaran de la duda, pues aunque la cosa importa tres cominos, mi genio es testarudo y caviloso, tanto, que me quebraré todo un día los cascos por saber si el hongo es seta, aunque los dos me gusten en un buen estofado. Perdónense ustedes la molestia de este su afectísimo servidor, q. s. m. b., don Lucas Alemán y Aguado.

RESPUESTA


Muy señor nuestro: La indicación que usted nos hace nos ha confirmado en una idea que teníamos hace mucho tiempo, y es que no se puede decir que tal pieza antigua pertenece a tal autor, por el solo hecho de que se vea su nombre en la primera hoja. Usted sabe que las impresiones de las comedias sueltas, y aun las de colecciones que se llamaban completas, se hacían ordinariamente por especuladores, que cuidaban muy poco de que las obras fuesen o no de los autores a quienes se atribuyen, y de que saliesen correctas o estropeadas, pues solo pensaban en sacar algún dinero de esta especulación. En los prólogos de las colecciones de Calderón, de Montalbán y de muchos otros dramáticos antiguos hallará usted quejas amargas de los autores contra los que hacían este tráfico funestísimo para los progresos de las letras, pero ello es que, a pesar de estas quejas, el abuso continuaba, porque para reprimir la codicia de estos empresarios de fraudes era menester leyes vigorosas, que no existían, y no se ejecutaban. En el mismo tomo 27 de la colección de comedias varias, citadas por usted, se pone como del maestro Tirso de Molina la comedia de Amar por señas, y nosotros poseemos también un ejemplar suelto en que se atribuye al mismo autor, y, sin embargo, en la colección completa de las obras dramáticas de este hombre ilustre, reunidas con mucho cuidado en cinco gruesos tomos en 4.º por su sobrino don Francisco Lucas de Ávila, no se halla tal pieza, de lo cual puede inferirse que no es del maestro Tirso, aunque en dos partes se le atribuya.

Solo con esta clave puede explicarse por qué el tomo 27 de la colección de comedias varias atribuye La ocasión hace al ladrón a don Juan de Matos Fragoso, mientras que en el ejemplar suelto que nosotros poseemos de esta comedia se atribuye a don Agustín Moreto. La cosa podría averiguarse muy en breve, si tuviéramos las colecciones completas de estos dos poetas, en una de las cuales debería hallarse necesariamente, y no en la otra: pero, por desgracia, en la Biblioteca Real, donde hemos ido a consultar estas colecciones, no hay más que una manquísima de Moreto, y ninguna de Matos, así como no las hay de don Guillén de Castro, del doctor Mira de Amescua, ni en fin, de casi ninguno de nuestros dramáticos célebres, lo cual sucede también en la Biblioteca de San Isidro, que hemos reconocido en otras ocasiones. En esta imposibilidad absoluta en que nos hallamos de acudir a las fuentes y de decidir por este medio la cuestión, no nos queda otro partido que tomar por ahora que depositar en la librería de Paz el ejemplar que poseemos de La ocasión hace al ladrón por don Agustín Moreto, para que usted y cuantos quieran lo reconozcan, y aquel a quien Dios le depare libros averigüe si pertenece al dicho Moreto o a Matos. Mientras tanto que esto se deslinda, usted verá por sus mismos ojos, reconociendo el ejemplar que depositamos, que en él no se titula la pieza El trueque de las maletas, sino La ocasión hace al ladrón; cosa que podrá servir para que usted rectifique la idea en que parece estar de que el título de la de Moreto es El trueque de las maletas. Se nos asegura que en Cádiz se representó en los años de 11 ó 12 una con este último título, y, si así fuese, y perteneciese a Moreto, podríamos todos tener razón.

Para concluir, así añadiríamos, si en negocios de esta clase valieran las conjeturas, que el estilo de la comedia cuyo autor inquirimos parece más bien de Moreto que de Matos, pues, aunque hay trozos hinchadísimos, los hay también fáciles y corrientes, y Matos no sabía hacerlos de esta clase; a cuyo propósito recordaremos el pasaje de don Ignacio de Luzán en que se lee: «don Juan de Matos Fragoso, de cuya pluma no se deslizó jamás una sola expresión natural, etc.», y, por si alguno recusase a este juez, añadiremos el testimonio contemporáneo de don Jerónimo Cáncer, que ,hablando de los dos hermanos don Blas y don Juan de Matos, dice:

No te pongas a dudar
cualquiera de ellos quién es,
que los dos que juntos ves
son Matos, y por rozar.


Y en boca del mismo don Juan de Matos pone esta seguidilla:

Con las aguas que llueven
desde el Parnaso,
las voces castellanas
se me han hinchado.


Tal es el juicio que han formado del carácter del estilo de Matos cuantos han leído sus piezas, y, no siendo este constantemente el de La ocasión hace al ladrón, parece más verosímil que la pieza sea de Moreto, a quien en nuestro ejemplar se atribuye. B. L. M. de usted.



Los editores

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