“Literatura. Biografía. Conclusión del artículo de Lope de Vega”
- Autor del texto editado
- Sin firma
- Título de la obra
- Miscelánea de comercio, artes y literatura, n.º 23, 22/12/1819
- Autor de la obra
- Burgos, Javier de (1778-1849) (dir.)
- Edición
- Madrid:
Imprenta de Repullés,
1819
- Paginación
- p. 4
Fuentes
Transcripción realizada sobre el ejemplar de la Hemeroteca Digital Hispánica. (texto completo)
Información técnica
Editor: Juan Montero Delgado
Encoding: Fátima Rueda Giráldez
Encoding: Fátima Rueda Giráldez
Edición preparada para el Proyecto I+D "La institución del Siglo de Oro. Procesos de construcción en la prensa periódica (1801-1868)" (SILEM III) PID2022-136995NB-I00 http://www.uco.es/investigacion/proyectos/silem/index.php
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Sevilla, 13 marzo 2025
LITERATURA
Biografía
Conclusión del artículo de Lope de Vega
(véase el número 22)
Además de todas estas piezas dramáticas, hizo Lope una infinidad de composiciones épicas, líricas y didácticas, cuyos títulos se pueden ver en don Nicolás Antonio o en Álvarez Baena, y que nosotros no podemos trasladar, porque, escribiendo por ahora para los que asisten al teatro, correríamos el riesgo de fastidiarlos, si insertásemos aquí una lista, esencialmente árida, de títulos de libros y lugares de impresión; y, como dice don Nicolás Antonio, omnium namque meminisse nec possumus, nec si copia nobis esset, minutiora quoque prosequi deberemus; pero sí advertiremos que son muchísimas las obras que compuso, tanto en prosa como en verso, y que él mismo aseguraba haber salido a cinco pliegos de composición en cada uno de los días de su larga vida. También añadiremos que la poesía latina no le fue desconocida, pues compuso una égloga en la lengua de Virgilio, en alabanza de Juan Bautista Marino, a quien dice que, llegando al Tajo, los ecos de sus versos,
Offerre auriferas gaudet de littore arenas
cosa que, a la verdad, no era un gran presente, como ni tampoco que
…Lupius...eburno
Exurgit plectro, laudesque ad sidera tollit;
pues de la misma manera había ensalzado o debía ensalzar en El laurel de Apolo a una infinidad de sujetos desconocidos, y dignos de serlo, que solo debían a la generosidad de Lope una celebridad que hoy ya es bien equívoca, y que acaso lo fue más en su tiempo.
En 1776 y 77 hizo don Antonio Sancha una edición en Madrid de todas las obras dichas en 21 tomos en 4.º, con el título de Colección de las obras sueltas, así en prosa como en verso, de don Frey Lope Félix de Vega Carpio. En ella hay alguna otra pieza más que en las ediciones antiguas, y algunos prólogos, bien escritos por lo común, y a veces llenos de noticias curiosas o de críticas razonadas, si bien falta en ella alguna otra composición de importancia. En estos tomos se hallan divididas las 8 comedias que se insertaron en La Vega del Parnaso, y son El guante de doña Blanca, La mayor virtud de un Rey, Las bizarrías de Belisa, Porfiando vence Amor, El desprecio agradecido, El Amor enamorado, La mayor victoria de Alemania y Si no vieran las mujeres. También hace parte de los referidos 21 tomos una colección de versos, intitulada Fama póstuma de la vida y muerte del doctor Frey Lope Félix de Vega Carpio, y Elogios panegíricos a la inmortalidad de su nombre, escritos por los más esclarecidos ingenios, solicitados por el doctor Juan Pérez de Montalbán. Entre estos esclarecidos ingenios se ven los nombres del duque de Sesa, príncipe de Esquilache, marqueses de Alcañices y de Almazán, vizconde de Povar y otros señores, y los del maestro José de Valdivieso, Francisco López de Zárate, Luis Vélez de Guevara, don Jusepe González de Salas, don Gabriel Bocángel, el licenciado Francisco Cascales, don Francisco de Rojas, el nuestro Gabriel de Roa, don Antonio de Solís, Luis de Belmonte, don Juan Bautista Villarroel, y el mismo editor Montalbán, sujetos todos conocidos como literatos, y la mayor parte como poetas, que, a juzgar del tiempo pasado por el presente, pareciera que no hubieran debido ser muy amigos. En esta misma colección se ven versos latinos, franceses, italianos y portugueses en elogio de Lope; su oración fúnebre, pronunciada por el padre Godínez, una carta de Miguel Juan Bodino, secretario del cardenal Spínola, arzobispo de Santiago, al célebre León Alacio, que parecía extrañar que se llorase tan amargamente la muerte del poeta madrileño; y, por último, una elegante e ingeniosa comedia alegórica de autor desconocido, presentada al duque de Sesa por don Luis de Solís Mejía, intitulada Honras de Lope de Vega en el Parnaso.
En el mismo año en que Montalbán sacó a la luz esta obra por primera vez, que fue en 1635, Fabio Franchi publicó en Venecia otro libro titulado Essequie poetiche o vero lamento delle muse italiane nella morte del signor Lope de Vega, poeta Spagnolo, dedicado a don Juan de Vera y Zúñiga, conde de la Roca y embajador del rey católico cerca de la República.
De las obras de Lope hay varias que se oyen siempre con un placer nuevo. De sus comedias se representan hoy muchas con gran aceptación, y entre otras El perro del hortelano, La moza de[l] cántaro, La esclava de su galán, Lo cierto por lo dudoso, La melindrosa, etc. Su Gatomaquia se lee hoy con más gusto acaso que en su tiempo, y su Laurel de Apolo se mira como un testimonio de su propensión a elogiar todo lo que valía algo, propensión que jamás existe en talentos pequeños ni medianos.