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Prensa y canon

“Crónica general… de espectáculos”

Autor del texto editado
Sin firma
Título de la obra
El Reino, año III, n.º 601, 10 de octubre de 1861
Autor de la obra
Arquellada, Ramón (dir.)
Edición
Madrid: Imprenta de M. Tello, 1861
Paginación
pp. 3-4
Fuentes
Transcripción realizada sobre el ejemplar de la Hemeroteca Digital Hispánica. (texto completo)
Información técnica
Editor: Mercedes Comellas
Encoding: Noelia Santiago López
Edición preparada para el Proyecto I+D "La institución del Siglo de Oro. Procesos de construcción en la prensa periódica (1801-1868)" (SILEM III) PID2022-136995NB-I00" http://www.uco.es/investigacion/proyectos/silem/index.php
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Córdoba, 22 septiembre 2025

DE ESPECTACULOS.


Con un éxito que más unánime y espontáneo es imposible lo alcance otra obra dramática, estrenóse anoche en el teatro de la Zarzuela, para solemnizar el aniversario del natalicio del genio gigante de la literatura castellana, a quien los siglos veneran y admiran con el nombre de Cervantes, el paso escrito expresamente con tal objeto por el siempre inspirado, fácil y sentido poeta Narciso Serra. Si la incuestionable y alta reputación que como escritor profundo y correcto goza el señor Serra hubiese menester de alguna prueba más que le afirmase para siempre, su fantasía literaria titulada El loco de la guardilla le serviría de hoy más para figurar en primer término al lado de sus más distinguidos y acreditados autores modernos. Su privilegiada obra, a la que no encontramos otro nombre que dar que el de joya literaria, con que hoy la califican varios de nuestros colegas, conquistó anoche para su autor justo renombre, y, entusiasmando por lo profundo del pensamiento y por lo puro y lozano de su desempeño literario a toda la concurrencia que llenaba el teatro, fue causa de que esta exigiera con insistencia que el señor Serra se presentase en el palco escénico, donde apareció después de largo rato a recoger la recompensa a que ninguno con más fundada razón se ha hecho jamás acreedor. La delicada y filosófica inspiración de Narciso Serra participa de todas las bellezas que puede encerrar una producción dramática: interesa, deleita, conmueve y admira. Es un cuadro de sencillas tintas, pero de colorido encantador por la precisión con que retrata la época a que se refiere y por la admirable distribución de las diversas y colosales figuras que en él campean. El atrevido intento de presentar en la escena los dos inmortales personajes a cuyo glorioso recuerdo la imaginación apenas encuentra modo de dar forma, está victoriosa y magistralmente logrado por el señor Serra. El loco de la guardilla es la obra del talento y del ingenio reunidos. La interpretación que por los actores del teatro de la Zarzuela se le dio anoche a la citada producción fue digna por cierto de su mérito. La señorita Fernández y los señores Caltañazor, Obregón, Cubero, Calvet y Arderíus, todos y cada uno dentro de sus respectivos cometidos, se elevaron a la altura de verdaderos artistas. Perfectamente caracterizados en sus trajes los señores Cubero y Obregón, encargados de personificar a los insignes Lope y Cervantes, lograron que desde luego el público les aplaudiese a su aparición en escena, premiando así el respetuoso tributo que de este modo rendían a los ilustres varones cuyo recuerdo evocaban con tanto acierto en el concurso. Los actores todos, como hemos dicho, arrancaron del público nutridos y numerosos aplausos. La falta de espacio nos impide decir en bien de ellos todo cuanto desearíamos y merecen. La música del señor Caballero, sencilla, pero perfectamente adecuada al asunto, mereció la unánime aprobación de la concurrencia, que, con el autor del libro, le aplaudió después cuando en unión del señor Serra salió por dos veces a la escena a participar en lo que le correspondía del brillante éxito de la pieza. El loco de la guardilla, estrenado para una solemnidad, constituye otra en los fastos teatrales por el aplauso que conquistó. Esta obra, de cuyas innumerables bellezas no cabe descripción, producirá brillantes resultados a la incansable empresa de Jovellanos, que por su acierto en haberla elegido merece de nuestra parte los más sinceros elogios. Después de la representación de El loco de la guardilla se cantó un himno, música del señor Vázquez. y se leyeron poesías a Cervantes, de los señores Vega, Hartzenbusch, Serra y Frontaura, que fueron también muy aplaudidas.

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