“TEATROS. Príncipe-Cruz”
- Autor del texto editado
- Sin firma
- Título de la obra
- El Correo Nacional, n.º 1580, 1842-05-30
- Autor de la obra
- Borrego, Andrés (dir.)
- Edición
- Madrid:
Imprenta del Correo Nacional,
1842
- Paginación
- p. 4
Fuentes
Transcripción realizada sobre el ejemplar de la Hemeroteca Digital Hispánica. (texto completo)
Información técnica
Editor: Mercedes Comellas
Encoding: Noelia Santiago López
Encoding: Noelia Santiago López
Edición preparada para el Proyecto I+D "La institución del Siglo de Oro. Procesos de construcción en la prensa periódica (1801-1868)" (SILEM III) PID2022-136995NB-I00 http://www.uco.es/investigacion/proyectos/silem/index.php
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Córdoba, 3 junio 2025
TEATROS
Príncipe-Cruz
¡Abundante cosecha de traducciones la de la semana pasada! Una comedia y una piececita en un teatro, otra comedia y otra piececita en el otro teatro, tres de ellas bien recibidas del público, la restante aplaudida con furor.
De don Ventura de la Vega es la traducción en boga actualmente en el Príncipe, y la fama del traductor y el ruido del éxito prometen a Otra casa con dos puertas gran número de representaciones. Esta comedia solo tiene de común con la de Calderón una circunstancia del argumento, de la cual nace la identidad del título; y, por lo que hace al mérito comparativo, diremos francamente, aunque parezca la comparación herejía literaria, que la del gran poeta español satisfará siempre más a los altos instintos de la poesía, pero que la del autor francés nos divierte ahora infinitamente más en la escena. Suponed una inverosimilitud, cosa fácil de conceder en este género de comedias; no busquéis tampoco el mérito que resiste al diente de la crítica ni a la acción del tiempo; pensad solamente en pasar un buen rato, en ver un acto que excita la curiosidad, otro acto que es un continuo quid pro quo, otro acto que participa de estos dos medios de interés dramático, pensad en asistir a tres actos donde no hay escena pesada ni intervalo para la risa, y como esto se os logre, que sí se os logrará, no preguntéis cuál es el juicio literario de la comedia.
No conocemos nosotros el original, pero estamos seguros de que el señor Vega ha puesto en la traducción muchas cosas de su propia cosecha. La agudeza de ingenio, la sátira de buen tono que tanto caracterizan el talento de este literato rivalizan en la obra con la pureza del lenguaje y la elegancia de la dicción. El señor Vega obtuvo el honor de ser llamado a escena.
En cuanto a la ejecución, pocas veces hemos salido tan satisfechos del teatro. El señor Romea representa el papel de un calavera como se estilaban hace pocos años en Madrid; no hay que decir cómo lo comprende y ejecuta. El señor Guzmán se arroja con una de esas caricaturas que se le aplauden siempre mucho; y el señor Sobrado representa con gracia y verdad un papel de semi-tonto más difícil que suelen serlo los papeles de tonto sin semi. Los demás papeles no se distinguen por ninguna cualidad singular, y las señoras Díaz, Lamadrid (doña Teresa) y Corquera merecieron los aplausos que se les dispensaron. El señor Romea (don Florencio) desempeñó muy bien el papel del protagonista.
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