“A Batilo en sus días. Oda”
- Autor del texto editado
- Sin firma
- Título de la obra
- Miscelánea de comercio, artes y literatura, n.º 48, 18-2-1820
- Autor de la obra
- Burgos, Francisco Javier de (dir.)
- Edición
- Madrid:
Imprenta de Repullés,
1820
- Paginación
- p. 3
Fuentes
Información técnica
Encoding: Noelia Santiago López
A Batilo en sus días
Oda
Al dulce Batilo,
a aquel de quien brota
el labio suave
preciados aromas,
y de Hibla florido [5]
las mieles sabrosas,
ya cante de Filis
la blanca paloma,
al seno volando
de azucena y rosas: [10]
rústicos placeres
o bullentes copas,
que el olvido brindan
de mortal zozobra;
¡Oh! Pulsa sublime [15]
las cuerdas eolias,
y el vuelo a las nubes
osado remonta,
al cisne del Tormes,
lustre de sus ondas, [20]
amor de las musas,
del Parnaso antorcha,
vuela, y tu ala débil,
batiendo anhelosa,
salúdale, Musa, [25]
salúdale ora,
que el día felice
de su natal torna.
Vuela, y a tu Apolo
reverente adora, [30]
acátale humilde,
y oye silenciosa
sus blandas tonadas,
que a la tierra absorta
el eco repite, [35]
la fama pregona.
A él solo, si versos
tú tal vez entonas,
si amigos te precian,
si buenos te honran, [40]
a él solo le debes
tu prez y tu gloria.
Mostrárame niño
la senda penosa
por do él a la cumbre [45]
trepó de Helicona.
Alzados de nubes,
allí sobre alfombras,
vi
a Píndaro al cielo
eleas coronas [50]
grandioso ensalzando
virtudes heroicas.
Vi a Alceo divino
en lira sonora
hundida cantando [55]
tiranía odiosa.
Vi al viejo de Teos
de Baco las copas
loando y los juegos
de la cipria diosa; [60]
de Venuso al vate,
los furores ora
airado increpando
de civil discordia,
burlón ya los vicios [65]
riendo de Roma,
y ya del buen gusto
lecciones preciosas
dictando que admiren
edades remotas; [70]
y al
suave
Laso,
al dulce
Rioja,
al
sublime
Herrera,
Leones y Borjas,
Góngoras, Villegas, [75]
Sotos y Argensolas.
«Sigue tú sus huellas,
si fama ambicionas»,
me dijo, y tendióme
su diestra oficiosa. [80]
Ve, Musa, y de yedra
su cana sien orla,
y viva más años.
que da el mayo rosas,
racimos octubre, [85]
más que espigas blondas
en julio el solano
ardiente tremola;
que copos diciembre
y líquido aljófar [60]
derrama en los prados
de Titón la esposa,
cuando por las puertas
del oriente asoma,
su carro arrastrando [65]
las rápidas horas.
Divino Batilo,
de la Iberia honra,
rencor mal nacido,
calumnias odiosas [70]
tu reposo en vano
perturbar blasonan.
Llenara ya el orbe,
llenara tu gloria,
no a mancillarla [75]
serán poderosas
ni pálida envidia,
ni ignorancia torva.
Lucirá sin duda
día en que lumbrosa [80]
la verdad disipe
del error las sombras,
cual alzado Febo
del seno de Aurora,
de púrpura y nácar [85]
la sien ciñe roja,
y eclipsa las luces
de miles de antorchas,
que el fulgido manto
de la noche bordan. [90]