“Recuerdo morisco. Romance de Abenámar”
- Autor del texto editado
- Sin firma
- Título de la obra
- El Espósito. Revista semanal de literatura, ciencias, artes, modas y teatros, nº 12, 22 de noviembre de 1846
- Autor de la obra
- Díez Fernández de Córdoba, Manuel (dir.)
- Edición
- Cádiz:
Imprenta de la Casa de Misericordia,
1846
- Paginación
- p. 94
Fuentes
Información técnica
Editor: Pedro Ruiz Pérez
Encoding: Noelia Santiago López
RECUERDO MORISCO
Romance de Abenámar
Abenámar, Abenámar,
moro de la morería,
el día que tu naciste
grandes señales había.
Estaba la mar en calma, [5]
la luna estaba crecida;
moro que en tal signo nace
no debe decir mentira.
Allí respondió el moro,
bien oiréis lo que decía: [10]
—No te la diré, señor,
aunque me cueste la vida,
porque soy hijo de moro
y de cristiana cautiva.
Siendo yo niño y muchacho, [15]
mi madre me lo decía:
que mentira no dijese,
que era gran[de] villanía.
Por tanto, pregunta, rey,
que la verdad te diría. [20]
—Yo te agradezco, Abenámar,
aquesta tu cortesía.
¿Qué castillos son aquellos?
Altos son, y relucían.
—El Alhambra era, señor, [25]
y la otra la mezquita;
los otros los Alijares,
labrados a maravilla.
El moro que los labraba
cien doblas ganaba al día, [30]
y el día que no los labra
otras tantas se perdía.
El otro es Generalife,
huerta que par no tenía.
El otro Torres Bermejas, [35]
castillo de gran valía.
Allí hablo el rey don Juan,
bien oiréis lo que decía:
—Si tu quisieses, Granada,
contigo me casaría; [40]
darete en arras y dote
a Córdoba y a Sevilla.
—Casada soy, rey don Juan;
casada soy, que no viuda;
el moro que a mí me tiene [45]
muy grande bien me quería.
(Siglo XVII)