Textos historiográficos · Polémicas
Literatura
- Autor del texto editado
- Cavanilles, Antonio José 1745-1804
- Título de la obra
- Observaciones sobre el artículo España de la Nueva Encyclopedia. Escritas en francés por el Doctor D. Antonio Cabanilles, presbítero. Y traducidas al castellano por Don Mariano Rivera
- Autor de la obra
- Cavanilles, Antonio José 1745-1804
- Edición
- Madrid:
Imprenta Real,
1784
- Paginación
- pp. 34-46
Más información
Relación de los textos preliminares que se encuentran en esta obra:
* h. [2]r. Advertencia del traductor, s.a. [Mariano Rivera], s.f., s.l.
* h. [4]r. Índice de lo que se contiene en este libro
* h. [2]r. Advertencia del traductor, s.a. [Mariano Rivera], s.f., s.l.
* h. [4]r. Índice de lo que se contiene en este libro
Fuentes
Transcripción realizada sobre el ejemplar de la Biblioteca Nacional de España 3/39227. (texto completo)
Información técnica
Encoding: Noelia Santiago López
Editor: Mercedes Comellas
Transcriptor: Isabel Román
Editor: Mercedes Comellas
Transcriptor: Isabel Román
Edición preparada para el Proyecto I+D "BIOGRAFÍAS Y POLÉMICAS: HACIA LA INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA LITERATURA Y EL AUTOR" (SILEM II) RTI2018-095664-B-C21 y C22 http://www.uco.es/investigacion/proyectos/silem/index.php
Este documento sigue los criterios y lenguaje cifrado de TEI http://www.tei-c.org/About/website.xml
Sevilla, 27 agosto 2020
LITERATURA
Después de este breve alarde de nuestras artes y manufacturas, pongamos los ojos sobre nuestra literatura.
Nuestra lengua majestuosa, 1 que durante los dos siglos de la grandeza de nuestra Monarquía participó de su gloria, experimentó igualmente los efectos funestos de la decadencia del siguiente siglo. Al principio de éste se hallaba corrompida y abandonada; la Academia Española se encargó de restituirla a su perfección. Se fijaron las reglas de la Gramática y Ortografía y se compuso el Diccionario: de modo que al presente hay poco temor de extraviarse, habiéndose publicado excelentes modelos; y los libros escritos con tanta pureza como elegancia nos sirven mucho más que las reglas. La Elocuencia y Poesía vuelven de nuevo a ser cultivadas; nuestro Teatro se ha enriquecido en el Reinado actual con excelentes piezas, y han salido poemas sobre infinitos asuntos.
Véanse los premios anuales de la Academia de S. Fernando y lo que en sus juntas han leído nuestros Académicos. Mayans, Isla, Feijoo, Bayer nos renuevan hoy a aquellos hombres apreciables que en los siglos precedentes sirvieron de modelo a otras naciones. Los nombres de Iriarte, Ayala, Valdés, González, Forner, Moratín, Trigueros, etc., obtendrán en la Europa el puesto que se les debe cuando nuestra majestuosa lengua sea más cultivada por los extranjeros. 2
No puedo dispensarme de celebrar aquí al que es el honor literario de los Borbones, al Sr. Infante D. Gabriel, este digno hijo de nuestro monarca, que habiendo conocido desde muy temprano todas las ventajas de la cultura del espíritu, reúne al presente la instrucción más vasta a un deseo insaciable de aumentarla y caminar a la inmortalidad por el amor ilustrado de las ciencias y artes. Léase su excelente traducción de Salustio y júzguese de la erudición de este Príncipe por las sabias notas con que ha enriquecido esta magnífica obra, por la claridad con que ha ilustrado los pasajes más obscuros, por sus disertaciones sobre las monedas y armas de todas especies de los antiguos Españoles. Si se quiere conocer su buen gusto en las artes, y el conocimiento práctico que tiene de ellas, se puede ver su taller, y las obras preciosas que por sí mismo hace. ¡Qué felicidad para mi nación poseer un príncipe que sabe a un mismo tiempo recompensar a los sabios y animarlos con su ejemplo!
Después de haber satisfecho al amor de mi patria estas cortas expresiones, continuemos en el examen de sus riquezas.
POESÍA
Permítaseme nombrar aquí a algunos de los que cultivan al presente la poesía con la mayor distinción.
D. Tomás de Iriarte ha publicado en 1779 un poema muy apreciable sobre la música, ha traducido el Arte poética de Horacio, sus mejores sátiras, y actualmente está traduciendo la Eneida. Ha compuesto también églogas, romances, epigramas, epístolas, sátiras, poesías líricas, fábulas y una comedia intitulada Hacer que hacemos.
D. Vicente García de la Huerta, miembro de las Academias de Madrid, es autor de una buena tragedia intitulada la Raquel, y de dos tomos de poesías castellanas y latinas.
D. Ignacio López de Ayala, profesor de S. Isidro, ha compuesto un poema sobre las aguas termales de Archena, y una buena Tragedia intitulada la Numancia. Sus poesías latinas son igualmente conocidas que sus versos castellanos.
El Marqués de Palacios ha dado dos tragedias intituladas D. Sancho García y Ana Bolena. Ambas están escritas con toda la exactitud de las más severas reglas.
D. Nicolás Fernández Moratín es autor de la Lucrecia, Hormesinda, Guzmán el Bueno, y de una comedia intitulada la Petimetra. Este mismo ha escrito una carta histórica sobre el origen de las fiestas de toros en España.
D. Ramón de la Cruz es muy conocido por sus entremeses y sainetes que ha compuesto para el teatro.
D. Joseph Vaca de Guzmán ha ganado dos premios de poesía en la Academia Española: el primero en 1778 por el Canto sobre la destrucción de las naves de Cortés, que se ha traducido en francés; el segundo en 1779 por el Canto de la conquista de Granada.
D. Joseph Meléndez consiguió el premio en 1780 por la égloga compuesta en alabanza de la vida del campo.
D. Leandro Moratín mereció el accésit por el Canto de la conquista de Granada, y otro por la Sátira contra los vicios introducidos en la poesía castellana. El premio señalado a este último asunto lo destinó la Academia a D. Juan Pablo Forner.
D. Francisco de Salas ha compuesto muchos poemas, entre otros el observatorio rústico.
D. Félix Samaniego ha compuesto fábulas castellanas muy estimadas.
No lo son menos las obras de D. Joseph Cadalso.
La Tragedia de Cortés vencedor en Tláxcala es de D. Agustín Cordero.
D. Cándido María Trigueros publicó sus obras con el título del Poeta Filósofo; ha imitado el estilo de Pope y Addison, y su semejanza a estos dos grandes hombres es su mayor elogio. Acaba también de publicar un poema intitulado la Riada de Sevilla.
En fin, no causará tanta admiración en Francia como en otras partes el saber los progresos literarios de una dama Española. Esta es la Condesa del Carpio, que ha compuesto dos comedias muy buenas. 3
ELOCUENCIA
Bastaría aquí para nuestra gloria nombrar a D. Gregorio Mayans y Siscar; este sabio escribió en la edad de 20 años sus cartas latinas tan celebradas en las actas de Leipzig. Et Catálogo de los Escritores Valencianos por Vicente Ximeno hace ver cuánto le debe la literatura en los 82 años que ha vivido. Se le puede llamar con razón el Plutarco español.
D. Gregorio Mayans ha escrito las vidas de grande número de hombres sabios e ilustres; es el que ha compuesto la del Deán D. Manuel Martí, Fr. Luis de León, Don Antonio Solís, Miguel de Cervantes Saavedra, Juan Luis Vives, D. Nicolás Antonio, Tomas Vicente Tosca, etc. Las disertaciones críticas que ha publicado para ilustrar varios puntos dudosos de la historia y antigüedad son innumerables. Cuarenta escritores han sido corregidos y comentados por él; no obstante jamás perdió de vista su principal objeto, que era la Jurisprudencia. Esto se puede juzgar por las notas que ha añadido a los fragmentos de 30 jurisconsultos impresos en 1764 en dos tomos en 4º. 4
Demos a conocer a D. Antonio Ximeno. Elocuencia, Poesía, Matemáticas, Música, todas las ciencias se han hermanado, por decirlo así, en este hombre tan apreciable para nuestra patria: todos los conocimientos se hallan reunidos en él. Él fue primeramente Profesor de Elocuencia, y después de Matemáticas en Segovia; ha dado a luz una obra muy estimada sobre la música antigua y moderna; un gran número de discursos académicos, y disertaciones sobre varios asuntos.
No hay español instruido que no conozca el mérito y obras de D. Tomas Serrano, D. Joseph Francisco Isla, D. Ramón Lázaro Dous. Los premios de Elocuencia señalados todos los años por la Academia Española hacen el suficiente elogio de Viera, de D. Joseph de Vargas, etc.
HISTORIA
¿Hay alguna nación que posea tantos documentos para la historia como la nuestra? Los españoles en todos tiempos han tenido cuidado de perpetuar la memoria de los claros varones de su patria, y este cuidado ha hecho muchas veces participantes de la gloria de sus héroes a los que los han celebrado. Este no es el lugar de hablar de nuestros antiguos historiadores; pero vernos en nuestros días los trabajos inmensos del Padre Sarmiento, del Padre Flórez, de Mayans, de los Mohedanos, de D. Francisco Cerdá, de Don Tomás Antonio Sánchez, 5 bibliotecarios los dos últimos del rey.
El Padre Isla 6 no es conocido solamente por la famosa Historia de Fr. Gerundio que le hace inmortal, pues esta obra es digna de compararse con el Quijote; además de esto añadió sabias notas a la traducción que hizo de la Historia de España de Duchesne. Don Joaquín Marín ha compuesto la Historia de la Milicia Española. El Conde de Campomanes la de los Templarios. Don Eugenio Llaguno, primer Oficial de la Secretaría de Estado, va publicando las Crónicas de nuestros Reyes.
D. Joseph Viera acaba de dar a luz la Historia de Canarias. D. Antonio Capmany las Memorias históricas sobre la marina, comercio y artes de la antigua Ciudad de Barcelona.
D. Xavier Lampillas en su excelente ensayo histórico y apologético ha destruido gran multitud de preocupaciones contra la literatura Española.
Si Mr. Masson hubiera visto esta última obra, hubiera aprendido en los dos primeros tomos a hacer justicia a la antigua literatura de los españoles y los siguientes tomos hubieran fijado su opinión de un modo más seguro sobre la literatura moderna. 7 El juicioso Robertson y el impetuoso Raynal aprenderían de las reflexiones imparciales del abate Don Juan de Nuix, traducidas por Don Pedro Várela y Ulloa; aprenderían, digo, a no cargar la pintura de los excesos de que se hicieron culpables los primeros españoles que pasaron a la América; y dentro de poco tendrán nuevos motivos para reformar las antiguas preocupaciones, cuando D. Juan Bautista Muñoz, cosmógrafo de las Indias, con la ayuda de todos los documentos que por el rey se le han suministrado, e infinitos auxilios que le dan los Archivos de Simancas, haya publicado la Historia de América, en la que trabaja ya hace tiempo.
Nosotros poseemos los hombres más sabios en el conocimiento de la antigüedad y lenguas orientales. Véase el excelente tratado de Bayer, preceptor del Infante D. Gabriel, sobre las medallas hebreo-samaritanas, en el que se ve a un mismo tiempo su conocimiento en las lenguas griega y hebrea, y la explicación más feliz de los monumentos antiguos más difíciles. Ha añadido a la traducción de su ilustre discípulo una disertación sobre el alfabeto y lengua de los fenicios. 8
Véanse las obras de D. Juan de Iriarte sobre los manuscritos griegos: véanse también las de Sales, los Mohedanos, Flores, el ilustre Casiri, que ha compuesto la Biblioteca arábigo-española del Escorial. 9 Yo no puedo citar aquí más que los profesores: me sería imposible nombrar el gran número de individuos que recogen de todas partes y a todo precio en medallas y libros todo lo que puede aumentar sus conocimientos.