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Paratextos · Polémicas

En elogio del Apolíneo caduceo y de su autor, escribió su sentir don Antonio Dongo Barnuevo en este romance ‘hendecasílabo’.

Autor del texto editado
Dongo y Barrionuevo, Antonio
Título de la obra
Apolíneo caduceo. Hace concordia entre las dos opuestas opiniones, una que aprueba las consultas de los médicos para la curación de las graves enfermedades, otra que las reprueba.
Autor de la obra
Luque, Cristóbal Francisco de
Edición
Sevilla: Lucas Martín de Hermosilla, 1694
Paginación
Ff. [cald.][cald.][cald.]2v-[cald.][cald.][cald.]3r
Más información
Relación de los textos preliminares que se encuentran en esta obra:
* "Al insigne claustro de señores Doctores y Maestros, Célebre Universidad, y Estudio General de la Ciudad de Sevilla", Doct. D. Christoval Francisco de Luque.
* "Aprobación del Rmo. P. M. Pedro Zapata de la Compañía de Jesús, Calificador del Santo Oficio de la Inquisición, Predicador de su Magestad y Examinador Synodal de este Arçobispado", Pedro Zapata, Sevilla, 1694.
* "Licencia del ordinario", Juan Francisco de Alvarado, Joseph Bayas, Sevilla, 1694.
* "Censura del doctor don pedro de Astorga, Médico de Cámara del Rey Carlos Segundo nuestro señor, y su Prothomédico", D. Pedro de Astorga, Madrid, 1694.
* [Licencia real], D. Francisco Nicolás de Castro, por mandato y en representación del rey Carlos II, Madrid, 1694.
* "Tassa", D. Joseph Francisco de Aguiriano, Madrid, 1694.
* "Fee de erratas", Lic. D. Simón Joseph de Olivares y Balcázar.
* "Del doctor D. Alonso López Cornejo, Médico, Cathedrático de Prima, que fue de la Universidad de Sevilla, en la facultad Médica y hoy de los Reales Alcázares de dicha Ciudad. Elogio al autor", D. Alonso López Cornejo.
* "En alabança del Autor y de esta obra escribió Don Luis Curiel y Texada, Abogado de la Real Audiencia y del Real Fisco de la Inquisición de esta Ciudad, y Auditor de Guerra, este soneto", D. Luis Curiel y Texada.
* "Don Gabriel Álvarez de Toledo Pellicer, al Autor. Soneto", D. Gabriel Álvarez de Toledo Pellicer.
* "El Doct. D. Christoval Ruiz de Pedrosa y Luque, Médico, Cathedrático de Prima Actual en la Universidad de Sevilla. Al Author. Soneto", D. Cristobal Ruiz de Pedrosa y Luque.
* "En elogio del Apolíneo Caduceo y de su Author, escrivió su sentir Don Antonio Dongo Barnuevo en este romance hendecasílabo", D. Antonio Dongo Barnuevo.
* "El doctor Don Andrés Mastrucio, Cathedrático de Prima de Medicina, que fue, en la Universidad de Sevilla, al Author. Octava", D. Andrés Mastrucio.
* "En alabanza del Apolíneo Caduceo escrivió un Amigo del Author este. Romance hendecasílabo", Anónimo.
* "Introducción al Caduceo", Cristóbal Francisco de Luque.
Fuentes
Transcripción realizada sobre el ejemplar de la Biblioteca de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla A004/88. Digitalización disponible en (texto completo)
Información técnica
Encoding: Ioannis Mylonás Ojeda
Transcriptor: Cipriano López Lorenzo
Editor: Juan Montero Delgado
Edición preparada para el Proyecto I+D "BIOGRAFÍAS Y POLÉMICAS: HACIA LA INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA LITERATURA Y EL AUTOR" (SILEM II) RTI2018-095664-B-C21 y C22 http://www.uco.es/investigacion/proyectos/silem/index.php
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Sevilla, 16 agosto 2022

En elogio del Apolíneo caduceo y de su autor, escribió su sentir don Antonio Dongo Barnuevo en este romance ‘hendecasílabo’.

¡Salve, propicio cetro!, que, templando
de la médica esfera las discordias,
árbitro luminoso de sus lides,
el dominio condenas de las sombras.
Iris ya te saluda, agradecida
la común madre, que en tus luces logra,
de las opuestas fulminadas nieblas,
benéficas, pacíficas victorias.
Ya de tu luz con los benignos rayos
amanece a sus ojos el Aurora,
que a su favor reconcilió las arduas,
de la opinión, distancias tenebrosas;
ya respira en tus dulces influencias
de las mórbidas auras vencedora,
que en la del sol nadante cuna un tiempo
fueron negro contagio de las zonas;
ya triunfa de las iras virulentas,
que, en nocivas escuadras, sediciosas,
a turbar las quietudes de su imperio
relajó la impaciencia de Pandora.
A las benignas aras admitida
de Higía vive, siendo insignias solas,
que del felice templo la hacen digna
las prudentes espiras que te adornan.
Por ti ya de Epidauro la cantada
deidad desluce sus antiguas glorias,
excediendo tus físicas sentencias
del simulacro las mentidas obras.
No el Tíber, trasladadas del Saronio,
nadarán las escamas sinuosas,
si del Hermes prudente que te anima,
las duplicadas sierpes viese Roma.
Ni de Cilenio la volante insignia
ocupará el vapor a los aromas,
si la ciudad de Cécrope en sus aras
mereciese los giros que te enroscan.
Ya la Naturaleza por ti olvida
de Podalirio la virtud famosa,
de Macaón las admiradas artes,
sagrada envidia de la opuesta Troya.
Índice de los rayos de Peante,
reconociendo tu sentencia docta,
ya Filoctetes a tu oriente oculta
en el Lete sus luces fabulosas.
Ya del fatal pentágono traslada
su culto el orbe a tus vitales notas
sereno el mar en que corrió tormenta.

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