Soneto «Si ex forti dulcedo, enim ex dulci fortitudo»
- Autor del texto editado
- Castro Zamorano, Pedro de
- Título de la obra
- Examen pacífico de la Alegación apologética médico-física que publicó contra unas dudas el doctor D. Cristóbal Ruiz de Pedrosa y Luque... Primera parte.
- Autor de la obra
- Melero Jiménez, Miguel
- Edición
- Córdoba:
Diego de Valverde y Leiva y Acisclo Cortés de Ribera,
1699
- Paginación
- f. [sec.]4r
Más información
* "Al señor D. Martín Deamiano, Mendizaval y Tolinque, Marqués de las Torres de Ginés, Mayordomo Mayor de su Majestad en su Real Capilla de N. Señora de los Reyes desta Ciudad de Sevilla, su Ínclyto hijo, devotísimo dela Reyna de los Ángeles, Padre de los Pobres, y universal bienhechor de todos", D. Miguel Melero Jiménez.
* "Advertencias de algunas adiciones y correciones que se hicieron al Original después de la impresión hecha".
* "Aprobación del Licenciado D. Iván Ordóñez de la Varrera, Presbytero y Socio de la Veneranda Tertulia Hispalense, Sociedad Médica-Chímica, Anathómica, y Mathemática", Lic. D. Iván Ordóñez de la Varrera.
* "Licencia del ordinario", D. Juan Antonio de Victoria, Andrés Martínez Valcárcel.
* "Soneto «Si ex forti dulcedo, etim ex dulci fortitudo»", D. Pedro de Castro Zamorano.
* "Epigrama: «Non semel ad numeros duxerunt pensa Poetae Ingenii»", D. Anastasius Oliver y Guardiola.
* "Epigrama «Mellifera huc adsitis Apes, quibus ardor Hymetti»", D. Franciscus Antonius de Herrera Paniagua.
* "Epigrama «Conveniunt rebus nomina saepe suis»", D. Ioannis Augustini Gómez.
* "Preludio", D. Miguel Melero Jiménez.
Fuentes
Información técnica
Transcriptor: Cipriano López Lorenzo
Editor: Juan Montero Delgado
Si ex forti dulcedo, enim ex dulci fortitudo
Soneto
Que del fuerte lo dulce se derive
ya nos lo muestra una y otra historia,
pues de Sansón se tiene en la memoria
lo que la Sacra Página describe;
también en su
Política
recibe
Saavedra por cosa muy notoria,
enigmáticamente y no sin gloria,
lo que allá en sus
Empresas
nos inscribe;
pero que de lo dulce lo valiente,
solo tú, mi Melero, hacer pudiste,
que, como de su causa, fuese efecto,
pues con estilo docto y
eminente
lo oculto, que asombraba, descubriste,
destruyendo
fantasmas
tu respecto.
Escribíalo en Córdoba el doctor D. Pedro de Castro Zamorano, médico revalidado y socio de la Tertulia Físico-Química Hispalense.