“Introducción de don Juan de Silva, conde de Portalegre, gobernador y capitán general del reino de Portugal a la Historia de Granada de don Diego de Mendoza
- Autor del texto editado
- Silva, Juan de, Conde de Portalegre (1528-1601)
- Título de la obra
- Guerra de Granada, hecha por el rey de España don Felipe II, nuestro señor, contra los moriscos de aquel reino, sus rebeldes. Historia escrita en cuatro libros
- Autor de la obra
- Hurtado de Mendoza, Diego (1503-1575)
- Edición
- Lisboa:
Giraldo de la Viña,
1627
- Paginación
- ff. A2r-A2v.
Más información
Relación de todos los textos preliminares de la obra:
* f. 2r. “Licenças”.
* Fr. Tomás de S. Domingos magister, Lisboa, 1 de setembro de 1626.
* O Bispo Inquisidor Geral, Lisboa, 3 de setembro de 1626.
* Cabreira, 4 de setembro de 1626.
* Araujo, Dinis de mello, 12 de setembro de 1626.
* Fr. Tomás de S. Domingos magister, Lisboa,22 de dezembro de 1626 [fe de erratas].
* Pimenta de Abreu, Mesquita, 19 de dezembro de 1626 [tasa].
* João Pereira de Castellobranco, Paço, 19 de diciembre de 1626 [privilegio a Luis Tribaldos de Toledo].
* f. 2v. [Escudo de armas].
* [epigrama latino], D.B.
* f.3r. “A don Vicente Noguera, refenderario de ambas signaturas de su santidad, del Consejo de las dos majestades Cesárea y Católica, gentilhombre de la cámara del archiduque de Austria Leopoldo. Dedicatoria”. Luis Tribaldos de Toledo.
* ff. **1v-**4v. . “Luis Tribaldos de Toledo, al lector”.
* f. A1r. “Breve memoria de la vida y muerte de don Diego de Mendoza, escrita por don Baltasar de Zúñiga, comendador mayor de León, del Consejo de Estado de su majestad, presidente del Supremo de Italia, la cual se halló entre sus papeles”.
* ff. A2r-A2v. “Introducción de don Juan de Silva, conde de Portalegre, gobernador y capitán general del reino de Portugal a la Historia de Granada de don Diego de Mendoza”.
* f. 2r. “Licenças”.
* Fr. Tomás de S. Domingos magister, Lisboa, 1 de setembro de 1626.
* O Bispo Inquisidor Geral, Lisboa, 3 de setembro de 1626.
* Cabreira, 4 de setembro de 1626.
* Araujo, Dinis de mello, 12 de setembro de 1626.
* Fr. Tomás de S. Domingos magister, Lisboa,22 de dezembro de 1626 [fe de erratas].
* Pimenta de Abreu, Mesquita, 19 de dezembro de 1626 [tasa].
* João Pereira de Castellobranco, Paço, 19 de diciembre de 1626 [privilegio a Luis Tribaldos de Toledo].
* f. 2v. [Escudo de armas].
* [epigrama latino], D.B.
* f.3r. “A don Vicente Noguera, refenderario de ambas signaturas de su santidad, del Consejo de las dos majestades Cesárea y Católica, gentilhombre de la cámara del archiduque de Austria Leopoldo. Dedicatoria”. Luis Tribaldos de Toledo.
* ff. **1v-**4v. . “Luis Tribaldos de Toledo, al lector”.
* f. A1r. “Breve memoria de la vida y muerte de don Diego de Mendoza, escrita por don Baltasar de Zúñiga, comendador mayor de León, del Consejo de Estado de su majestad, presidente del Supremo de Italia, la cual se halló entre sus papeles”.
* ff. A2r-A2v. “Introducción de don Juan de Silva, conde de Portalegre, gobernador y capitán general del reino de Portugal a la Historia de Granada de don Diego de Mendoza”.
Fuentes
Transcripción realizada sobre el ejemplar Real Academia de la Historia, 2/1135 (texto completo)
Información técnica
Encoding: Elena Cano Turrión
Editor: Pedro Ruiz Pérez
Editor: Pedro Ruiz Pérez
Edición preparada para el Proyecto I+D "BIOGRAFÍAS Y POLÉMICAS: HACIA LA INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA LITERATURA Y EL AUTOR" (SILEM II) RTI2018-095664-B-C21 y C22 http://www.uco.es/investigacion/proyectos/silem/index.php
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Córdoba, 26 octubre 2020
Introducción de don Juan de Silva, conde de Portalegre, gobernador y capitán general del reino de Portugal a la Historia de Granada de don Diego de Mendoza
Mostró don Diego de Mendoza en la Historia de la guerra de Granada tanto ingenio y elocuencia, que al parecer de muchos adelantó un gran trecho los límites de la lengua castellana. Es el estilo tan grave, y tan cubierto el artificio, que hizo competir una materia estrecha y humilde con las muy finas de estado y con cuantos misterios quiere Macchiavelli colegir de T. Livio. Fue muy diestro en la imitación de los antiguos, tanto que, sin perjuicio de nuestra lengua, con propriedad y sin afectación se sirve de los conceptos, de las sentencias y muchas veces de las palabras de los autores latinos traducidos a la letra, y se verán en esta obra cláusulas enteras y mayores pedazos de Salustio y de Cornelio Tácito. Guardó con gran destreza el rigor o la apariencia de la neutralidad, loando enemigos y culpando amigos; en lo primero se igualó a los mejores, porque no alaba más ni de peor gana Salustio a Marco Tulio que don Diego al duque de Alba; en lo segundo pienso que excedió a todos, porque, hablando de su padre y de su hermano como de estraños y de su sobrino casi como enemigo, allá no sé por dónde los torna a enderezar de manera que vienen a quedar como les cumple, amenazados a la cabeza, heridos en la ropa y al fin alabados. Hasta de las imperfecciones (que no le habían de faltar, puede ser loado, porque tiene gracia en ellas, no sabiendo refrenar cierta travesura suya que le inclina a burlar con las veras, a veces demasiado. Tuvo todavía una gran desgracia esta historia, que por ser escrita en estilo tan diverso del ordinario se corrompieron miserablemente las copias que de ella se sacaron, y fueron muchas, porque los que no la entienden o, a lo menos, no la penetran, por la fama del autor la buscan y la estiman, obligándose a mostrar que gustan de ella. Y don Diego también no castigaba muchos sus obras en prosa o verso, como suelen los grandes ingenios, que no liman con paciencia lo que labran. De aquí resulta notarle algunos (con causa o sin causa) que rompió los fueros de la historia y que merece más loor por partes que por junto. Resultaron, asimismo, tantos yerros en la ortografía y en la puntuación, que pasó el daño adelante a trocar, quitar y añadir palabras, sacando de su sitio las conjunciones y ligaduras de la oración. Costó trabajo emendar de dos o tres copias esta, religiosamente como era justo, porque no se mudaron sino puntos, pasando pocas veces a otra parte las mismas palabras, si la cláusula no se puede entender bien de otra manera, o quitando algunas, muy pocas, cuando son notoriamente superfluas. Finalmente, entre esta copia y cualquiera de los originales de donde se sacó hay menos diferencia de la que ellas entre sí tenían.