Paratextos de Novela Corta Barroca · Paratextos
“Del licenciado Francisco de Quintana al autor”
- Autor del texto editado
- Quintana, Francisco de (1595-1658)
- Título de la obra
- Sucesos y prodigios de amor
- Autor de la obra
- Pérez de Montalbán, Juan
- Edición
- Madrid:
por Juan González / a costa de Alonso Pérez,
1624
- Paginación
- pp. 7-8
Más información
* [1] p. 1. “Suma de la tasa”, s. a., Madrid, 12 de junio de 1624.
* [2] p. 2. “Erratas”, Licenciado Murcia de la Llana, Madrid, 6 de junio de 1624.
* [3] p. 2. “Suma del privilegio”, Pedro de Contreras, Hato de Doña Ana, 10 de marzo de 1624.
* [4] p. 3. “Aprobación del Maestro Sebastián de Mesa”, Sebastián de Mesa, Madrid, 27 de febrero de 1624.
* [5] pp. 3-4. “Censura de Lope de Vega Carpio. Muy poderoso señor”, Félix Lope de Vega Carpio, Madrid, 8 de marzo de 1624
* [6] pp. 4-5. “Lope de Vega Carpio al licenciado Juan Pérez de Montalbán”, Félix Lope de Vega Carpio. Décima.
* [7] p. 5. “El Maestro José de Valdivielso, al autor”, José de Valdivielso. Décima.
* [8] pp. 5-6. “Del doctor don Gutierre, Marqués de Careaga, al autor”, Gutierre Marqués de Careaga. Soneto.
* [9] p. 6. “De Frutos de León Tapia, al autor”, Frutos de León Tapia. Décima.
* [10] pp. 6-7. “Del Maestro Tirso de Molina, al autor”, Tirso de Molina. Décimas.
* [11] pp. 7-8. “Del licenciado Francisco de Quintana, al autor”, Francisco de Quintana. Décimas.
* [12] p. 8. “Anarda, al licenciado Juan Pérez de Montalbán”, Anarda [Ana Castro Egas]. Décima.
* [13] pp. 9-10. “Prólogo”, Juan Pérez de Montalbán.
Fuentes
Información técnica
Editor: Victoria Aranda Arribas
Revisor: Victoria Aranda Arribas
Revisor: Heterónimo Uzcanga Goicoetxea
[11]
DEL LICENCIADO FRANCISCO DE QUINTANA AL AUTOR
Tan
prudente
dais consejo
y tan cuerdo discurrís
que a vuestra edad desmentís
y
mozo
parecéis viejo.
De la juventud espejo [5]
entre prodigios y
amores
nos retratáis los
errores,
como médico que astuto
de la medicina el fruto
da disfrazado entre
flores.
[10]
Si
Pitágoras
os viera
más su opinión confirmara,
pues vuestra elocuencia rara
de
Teofrasto
alma creyera;
aunque yo su error venciera, [15]
siendo fuerza confesar,
que tan
elocuente
hablar
de nadie pudiera ser,
que no llegara a tener
ingenio más
singular.
[20]