Paratextos de Novela Corta Barroca · Paratextos
“A don Fernando Ladrón de Guevara, caballero de la Orden de Santiago, del consejo de su majestad en el tribunal de la Contaduría Mayor de Cuentas”
- Autor del texto editado
- Lizarazu y Berbinzana, Manuel Lorenzo de
- Título de la obra
- Acasos de for[t]una y triunfos de amor. En dos novelas.
- Autor de la obra
- Lizarazu y Berbinzana, Manuel Lorenzo de
- Edición
- Zaragoza:
Diego Dormer,
1654
- Paginación
- [ff. 39r.-40r.]
Más información
Relación de todos los textos preliminares de la obra en que se encuentra el texto que se transcribe:
* [1] [f. 2r.] “De don Juan Luján de Aragón, Caballero de la Orden de Santiago, y amigo del que escribió las novelas. Soneto”, Juan Luján de Aragón.
* [2] [f. 2v.] “De Don José de Toledo. Amigo del que escribió estas dos novelas. Décimas”, José de Toledo.
* [3] [ff. 3r.-4r.] “Aprobación del reverendo Padre Maestro Fray José Vázquez, predicador mayor del Convento de Nuestra Señora de la Victoria”, Fray José Vázquez, Madrid, 1/12/1654.
* [4] [f. 4v.] “Licencia del Ordinario”, Juan de Narbona, Juan del Campo, Madrid, 3/12/1654.
* [5] [ff. 5r.-6r.] “A don Pedro de Lizarazu y Berbinzana, señor de los Palacios de Lizarazu y sus agregados, y de honores la primera casa de las baronías de Navarra”, Manuel Lorenzo de Lizarazu y Berbinzana.
* [6] [ff. 7v.-8v.] “Al que leyere”, Manuel Lorenzo de Lizarazu y Berbinzana [Se repite en [ff. 40v-41r]].
* [7] [39r.-40r.] “A don Fernando Ladrón de Guevara, caballero de la Orden de Santiago, del consejo de su majestad en el tribunal de la Contaduría Mayor de Cuentas”, Manuel Lorenzo de Lizarazu y Berbinzana.
* [1] [f. 2r.] “De don Juan Luján de Aragón, Caballero de la Orden de Santiago, y amigo del que escribió las novelas. Soneto”, Juan Luján de Aragón.
* [2] [f. 2v.] “De Don José de Toledo. Amigo del que escribió estas dos novelas. Décimas”, José de Toledo.
* [3] [ff. 3r.-4r.] “Aprobación del reverendo Padre Maestro Fray José Vázquez, predicador mayor del Convento de Nuestra Señora de la Victoria”, Fray José Vázquez, Madrid, 1/12/1654.
* [4] [f. 4v.] “Licencia del Ordinario”, Juan de Narbona, Juan del Campo, Madrid, 3/12/1654.
* [5] [ff. 5r.-6r.] “A don Pedro de Lizarazu y Berbinzana, señor de los Palacios de Lizarazu y sus agregados, y de honores la primera casa de las baronías de Navarra”, Manuel Lorenzo de Lizarazu y Berbinzana.
* [6] [ff. 7v.-8v.] “Al que leyere”, Manuel Lorenzo de Lizarazu y Berbinzana [Se repite en [ff. 40v-41r]].
* [7] [39r.-40r.] “A don Fernando Ladrón de Guevara, caballero de la Orden de Santiago, del consejo de su majestad en el tribunal de la Contaduría Mayor de Cuentas”, Manuel Lorenzo de Lizarazu y Berbinzana.
Fuentes
Transcripción realizada sobre el ejemplar R 8124 de la BNE (texto completo)
Información técnica
Encoding: Elena Cano Turrión
Editor: Victoria Aranda Arribas
Editor: Victoria Aranda Arribas
Edición preparada para los Proyectos I+D "BIOGRAFÍAS Y POLÉMICAS: HACIA LA INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA LITERATURA Y EL AUTOR" (SILEM II) RTI2018-095664-B-C21 y C22 y EL DISCURSO PARATEXTUAL DE LA NOVELA CORTA BARROCA. POÉTICA Y SOCIABILIDAD LITERARIA (PY18-3938) http://www.uco.es/investigacion/proyectos/silem/index.php
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Córdoba, 5 abril 2022
[7]
A DON FERNANDO LADRÓN DE GUEVARA, CABALLERO DE LA ORDEN DE SANTIAGO, DEL CONSEJO DE SU MAJESTAD EN EL TRIBUNAL DE CONTADURÍA MAYOR DE CUENTAS
D. O. C.
El sabio Pitágoras en lo que más se esmeró fue en enseñar a callar y a hablar a tiempo preciso, porque con eso dice que enseñaba a ser doctos. El desvelo de pretender saber y el deseo de querer seguir la doctrina de este grande maestro, ambas a dos cosas me disculpan de haber callado hasta esta ocasión, pero no por eso ha sido bastante mi afecto a olvidar a vuestra merced verdad cierta, pues desde que le conozco, que es por el espacio de doce años, le soy con extremo inclinado a sus excelentes partes: la novela del príncipe Federico consagro a vuestra merced. Claro está que, siendo de príncipe, ella misma había de alegar el derecho de ser su dueño tan ínclito mecenas, y aunque su modestia no admite estos justos elogios por faltarle el título de príncipe, responderé diciendo que la grandeza de los méritos siempre estuvo reñida con los que la heredaron de otros y siempre gustosa con aquellos que por sí la obtuvieron: los primeros solo lo fueron por el título y los segundos por todo. De estos, pues, es vuestra merced, porque ¿dónde se oirá su nombre que mucho antes no se haya aplaudido su fama? Dándole el título de generoso príncipe, por su lucido entendimiento, severo juicio y grandeza de ánimo; agasajando con urbanidad a los unos y enseñando políticas leyes a los otros; quedando ellos gustosos del buen celo y vuestra merced de todos venerado. Este es, señor, el mayor blasón a que puede aspirar el señor más grande. Bastante confirmación de esta verdad son tantos actos positivos del real servicio de nuestro grande monarca Filipe IV, emparentado con las esclarecidísimas casas del señor conde de la Roca y del conde del Sacro Imperio y, finalmente, por la nobilísima prosapia de los Ladrones y Guevaras. Aquí cesa mí discurso, que pareciera soberbia de mi cortedad pretender alabar tan ilustre sangre cuando otras más delgadas plumas aún no supieron ponderarla. Solo suplico tome por su cuenta el decir que es vuestra merced quien ampara mis escritos, que con eso estaré seguro de que la lengua de la calumnia, en ver tan nobilísimo héroe, no se acobarde en sus rigurosos silos. Guarde Dios la persona de vuestra merced con los puestos que merece, y yo le suplico.
Besa la mano de vuestra merced,
don Manuel Lorenzo de Lizarazu y Berbinzana.