“Al ir a escribir confiesa su desconfianza. Soneto”
- Autor del texto editado
- Torres Villarroel, Diego de (1693-1770)
- Título de la obra
- Juguetes de Talía, entretenimientos del numen. Varias poesías que a diferentes asuntos escribió el Doctor Don Diego de Torres Villarroel ... ; [- tomo segundo]
- Autor de la obra
- Torres Villarroel, Diego de (1693-1770)
- Edición
- Salamanca:
Imprenta de la Santa Cruz, por Antonio Villarroel,
1738
- Paginación
- p. 11
Más información
* ¶2r. [Dedicatoria] “A la excma. señora doña María Teresa de Silva y Toledo, duquesa de Liria...”, Salamanca, 16 de julio de 1638. El doctor D. Diego de Torres Villarroel.
* ¶4r. “Aprobación del rmo. padre M.D. Cayetano de Hontiveros, monje del orden de san Basilio Magno, lector jubilado en Sagrada Teología, maestro de número y abad que ha sido y ex-definidor de la Provincia de Castilla”, Monasterio de san Basilio el Magno de Madrid, 20 de 1737 [sic].
* ¶4v. “Licencia del Consejo y suma de la tasa”, Madrid, 19 de abril de 1738. D. Miguel Fernández Munilla.
* ¶1r. [sic] “Aprobación del R.P. fr. Pablo de San Agustín, monje de la orden de san Jerónimo y predicador de su monasterio de Nuestra Señora de la Victoria, extramuros de esta ciudad de Salamanca”. 12 de julio de 1736.
* ¶1v. “Licencia del ordinario”. Salamanca, 14 de julio de 1738. Lic. D. Gregorio Ortiz Cabeza, por mandado de su merced Pedro Vicente.
* ¶2r. “Fe de erratas”. Madrid, 19 de abril de 1738. Lic. D. Manuel Licardo de Rivera.
* ¶2v. “Licencia “El rey”. Buen Retiro, 24 de junio de 1738.
* ¶3r. “Prólogo que se podía escusar, porque no dice nada, pero no se escusa por que no se escandalicen los que están hechos a ser prologuizados”.
Fuentes
Información técnica
Editor: Ignacio García Aguilar
AL IR A ESCRIBIR CONFIESA SU DESCONFIANZA. SONETO
Sobre la mesa el codo y acostada
en la siniestra mano la
cabeza,
la pluma en ristre, que a tenderse empieza
sobre plana no escrita y ya borrada,
así estaba el
ingenio
en la estacada
cuando asaltó de presto a mi
rudeza
de
Calderón
la gracia y la agudeza
y de
Solís
la musa celebrada.
Cogiome su memoria tan de susto
que ni con
prosa
ni con
verso
salgo;
consulto el miedo a sus ideas justo.
Y, viendo que con estos nada
valgo,
dejé la pluma, desmayose el gusto,
y eché las musas a
espulgar
un galgo.