“Biografía. Garcilaso”
- Autor del texto editado
- Sin firma
- Título de la obra
- El Fénix. Periódico universal, literario y pintoresco, n.º 93, 11 de julio de 1847
- Autor de la obra
- Carvajal, Rafael de (dir.)
- Edición
- Valencia:
Imprenta de Benito Monfort,
1847
- Paginación
- p. 409
Fuentes
Transcripción realizada sobre el ejemplar de la Hemeroteca Digital de la BNE. (texto completo)
Información técnica
Editor: Isabel Román Gutiérrez
Encoding: Noelia Santiago López
Encoding: Noelia Santiago López
Edición preparada para el Proyecto I+D "La institución del Siglo de Oro. Procesos de construcción en la prensa periódica (1801-1868)" (SILEM III) PID2022-136995NB-I00 http://www.uco.es/investigacion/proyectos/silem/index.php
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Córdoba, 30 marzo 2026
Biografía. Garcilaso
Parece que la naturaleza y la fortuna compitieron en dar a este joven las prendas más relevantes y más amables y en procurar que no se gozaran, quitándole la vida en la flor de su juventud. Su memoria durará siempre en España, así por la dulzura y belleza de sus poesías como por su valor y lastimoso desastre de su temprana muerte. Nació, pues, Garcilaso de la Vega en Toledo, año 1503. Su padre se llamó del mismo nombre y fue comendador mayor de León en la orden de Santiago y consejero de estado; y su madre, doña Sancha de Guzmán, señora de Batres, ambos de ilustre estirpe. Educose entre las dulzuras de la música, llegando a ser superior en tocar el arpa; y, ejercitado con elección y talento en todo género de letras humanas, siguió la corte del emperador Carlos V, siendo embeleso de ella su bizarría, su discreción y su valor. Hallose en el ejército que se levantó contra Solimán cuando amenazó a Viena, y mostró gallardamente su espíritu en el sitio de Túnez. Marchó después a la Provenza con el emperador por los años 1536, y a la vuelta de Italia, siendo preciso expugnar una torre que defendían cincuenta franceses en un pueblo a cuatro leguas de Fréjus, se avanzó Garcilaso, llevado de su ardimiento, a escalar el muro, de donde le retiraron herido con el fatal golpe de una piedra. Sufrió los dolores de la herida veintiún días, y al cabo de ellos murió desgraciadamente en Niza a los treinta y tres años de su edad.
Carlos V, resentido por la temprana muerte del joven trovador, mandó pasar a cuchillo a los defensores de la torre. En 1538 se trasladó su cuerpo a Toledo, donde yace en la iglesia de San Pedro Mártir, al lado de su hijo primogénito, que también se llamó Garcilaso y perdió la vida al cumplir la florida edad de veinticuatro años en la defensa de Vulpiano. Además de este hijo, semejante al padre en el nombre y desventura, tuvo Garcilaso en su esposa doña Elena de Zúñiga, dama de la reina, otro a quien llamaron Domingo de Guzmán, religioso dominico, y a doña Sancha de Guzmán, que casó con don Antonio Portocarrero.
Fue Garcilaso uno de los jóvenes más dispuestos y gallardos que había en la corte de Carlos V. Calificado con la cruz de Alcántara, diestro en todos los ejercicios de caballería, dotado de espíritu bizarro y sumamente instruido en la poesía, música y literatura, llevó tras sí la atención de todos, y en particular de los sabios de la época, siendo el primero que, aventajando a Boscán, introdujo el metro endecasílabo italiano en nuestro idioma. La dulzura de su poesía y la modulación de sus versos le valieron los elogios de los grandes escritores de aquel tiempo, como se ve en una carta latina que le dirigió el cardenal Bembo.
Boscán hizo una colección de sus obras, que luego se reimprimieron con notas de Herrera y Sánchez Brocense.
La mejor edición es la de 1765, publicada en Madrid por el excelentísimo señor don Nicolás de Azara.