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Paratextos · Biografías

“En alabanza de la v[enerable] madre Juana Inés de la Cruz, autora de este libro. Romance de arte mayor de don Marcial Benetasúa Gudemán”

Autor del texto editado
Benetasúa Gudemán, Marcial
Título de la obra
Fama y obras póstumas el Fénix de Méjico, décima musa, poetisa americana, sor Juana Inés de la Cruz, religiosa profesa en el convento de San Jerónimo de la imperial ciudad de Méjico
Autor de la obra
Cruz, Juana Inés de la (1651-1695)
Edición
Madrid: Manuel Ruiz de Murga, 1700
Paginación
ff. ***3r-****1v..
Más información
Relación de todos los textos preliminares de la obra:
* (s.f.) Grabado con retrato de la autora
* ¶1r. “A la C[atónica] S[acra] R[eal] M[ajestad] de la reina nuestra señora doña Maria-Ana, condesa palatina del Rhin, duquesa de Baviera, de Neoburg, Juliers y Cleves, reina de las Españas, emperatriz de la América”. Doctor don Juan Ignacio de Castorena y Ursúa
* ¶3r. “A la excelentísima señora doña Juana Piñateli Aragón Cortés Carrillo de Mendoza Pimentel y Benavides, duquesa de Monteleón y Terranova, marquesa del Valle de Goaxaca, princesa de Castel-Beltrán, Noya y del sacro Romano Imperio, gran condestable y almiranta del reino de Sicilia, baronesa de Castel-Términis y la Favara, señora de las cuatro villas, Tuitla, Xalapa, Cuyoacán y Charo, y del estado del Valle en el reino de Nueva España”. Doctor don Juan Ignacio de Castorena y Ursúa
* ¶¶1r. “Aprobación del reverendísimo padre Diego de Heredia, rector del Colegio Imperial de la Compañía de Jesús”. En este Colegio Imperial, 19 de diciembre de 1698.
* ¶¶2r. “Aprobación del reverendísimo padre Diego Calleja, de la Compañía de Jesús”
* ¶¶¶¶4v. “Soneto al desengaño con que murió la madre Juana Inés de la Cruz”
* (s.f. hoja intercalada r.) “Suma del privilegio”, firmado de su majestad y refrendado de don Manuel vadillo y Velasco, su secretario de cámara. Madrid, a 17 de enero de 1699.
* “Fee de erratas”. Licenciado don José del Río. Madrid, 12 de febrero de 1700
* (s.f. hoja intercalada v.) “Certificación de la tasa”. Don Diego Guerra de Noriega. Madrid, 25 de febrero de 1700
* ¶¶¶¶¶1r. “A la madre sor Juana Inés de la Cruz en el tercer tomo de sus obras, del excelentísimo señor don Félix Fernández de Córdoba Cardona y Aragón, duque de Sesa, de Baena y de Soma, conde de Cabra, Palamós y Olivito, vizconde Iznájar, señor de las baronías de Velpuche, Liñola y Calonge, grande almirante de Nápoles, capitán general de aquel mar y reino, comendador de Bedmar y Albanches en la Orden de Santiago, gentilhombre de la cámara de su majestad, etc. Soneto”
* ¶¶¶¶¶1v. “A la muerte de la madre sor Juana Inés de la Cruz, de don Pedro Verdugo, conde de Torrepalma, caballero del hábito de Alcántara, etc. Soneto”
* ¶¶¶¶¶2r. “El la muerte de la madre Juana Inés de la Cruz”, de don mateo Ibáñez, marqués de Corpa, caballero del Orden de Alcántara. Soneto”
* ¶¶¶¶¶2v. “En la muerte de la madre Juana Inés de la Cruz, de don Luis Muñoz Venegas y Guzmán, caballero de la Orden de Santiago y veinticuatro de la ciudad de Granada. Soneto”
* ¶¶¶¶¶3r. “Al haber aprendido a leer a tres años de su edad sor Juana Inés de la Cruz, de don Juan Alonso de Mújica, gentilhombre de la boca de su majestad y su caballerizo, regidor perpetuo de la ciudad de Salamanca. Soneto”
* ¶¶¶¶¶3v. “En la muerte de la madre Juana Inés de la Cruz, de don Diego Rejón de Silva, caballero de la Orden de Calatrava. Soneto”
* ¶¶¶¶¶4r. “A sor Juana Inés de la Cruz, habiendo aprendido sin maestro tantas sciencias, de don Feliciano Gilberto de Pisa Fernández de Heredia y Carvi. Soneto”
* ¶¶¶¶¶4v. “En aplauso de la tercera parte de las Obras póstumas de la madre sor Juana Inés de la Cruz, y aclamación de su in geniosa perspicacia, que a los tres años de su edad ya sabía leer, uniendo estas dos circunstancias escribe don pedro María Squarzafigo y Arriola este soneto”
* ¶¶¶¶¶¶1r. “En las tres laureolas que consiguió san Juan Bautista por virgen, mártir y doctor (según lo dijo, apareciéndose con ellas, el águila Agustino y lo refiere san Buenaventura) se simbolizan las tres coronas o premios correspondientes a los tres votos de las religiosas, en que con especialidad resplandeció la madre Juana Inés, desde sus primeros años casta, pobre de espíritu y obediente, manifestándolo más en vender sus libros y otras alhajas, que con licencia poseía, para repartir a pobres, y escribiendo sabia con su misma sangre la protestación de la fe. De don Pedro Alfonso Moreno. Soneto”
* ¶¶¶¶¶¶1v. “Pondera la discreta humildad de la poesía en buscar maestros, bastando por sí sola a entender tantas facultades como supo sin ellos, según lo manifestó, disputando con muchos sabios, de don marcos Juárez de Orozco, mayordomo del excelentísimo señor duque de Arcos. Soneto”
* ¶¶¶¶¶¶2r. “Parece que la eterna sabiduría ilustró a Juana Inés de toda sciencia, pues en sus primeros años tuvo muchas disputas que admiraron a tantos sabios, y en medio de eso rogaba a sus padres la vistiesen de hombre para poder más libremente ir a la Universidad a estudiarlas, no se lo concedieron y se entró religiosa del Orden de nuestro padre San Jerónimo, donde se perficionó en la sabiduría del amor divino. De don Juan de cabrera, capellán del excelentísimo señor duque de Arcos. Soneto”
* ¶¶¶¶¶¶2v. En elogio de la poetisa, que hacía versos entre sueños. De don Alonso de Otazi, caballero del orden de Santiago, del Consejo de su majestad, su secretario y oficial segundo del número de la Secretaría de Italia en la negociación de Milán. Romance endecasílabo”
* ¶¶¶¶¶¶4r. “A sor Juana Inés de la Cruz, que se cortaba el pelo con obligación de volvérsele a cortar si cuando creciese hasta donde antes estaba no se sabía una sciencia. De don Francisco Bueno. Liras”
* a1r. “Al doctor don Juan Ignacio de Castorena y Ursúa, que con plausible empeño saca a luz el tercer tomo de las Obras y Fama póstuma de la madre sor Juana Inés de la Cruz, don Luis Verdejo Ladrón de Guevara, criado del excelentísimo señor duque de Arcos, escribía este Romance”
* a4v. “Al publicarse a luz el tercer tomo de las Obras y Fama póstuma de la madre Juana Inés de la Cruz, haciendo énfasis expresivo que la mayor alabanza de la poetisa es u inmarcesible nombre en sus escritos, de don Miguel de Villanueva, secretario de ilustrísimo y eminentísimo señor cardenal Archinto, nuncio apostólico de su santidad en estos reinos de España. Soneto.
* b1r. “Al lamentable doloroso espirar de la madre sor Juana Inés de la Cruz, don Lorenzo de las Llamosas, teniente por su majestad, que Dios guarde, de la comisión de sus festejos reales, escribía las siguientes Octavas”
* b2v. “Ponderando lo singular del ingenio de la poetisa, que de tres años supo ya leer, de don Francisco León y Salvatierra, abogado de los Reales Consejos. Soneto”
* b3r. “Al tercer tomo de la única poetisa sor Juana Inés de la Cruz, que publica el doctor don Juan Ignacio de Castorena, capellán de honor de su majestad. Pondérase que, siendo el primer tomo doctísimos verdores de poética erudición, el segundo fragrantísimo ramillete de matizadas flores, este tercer tomo es de sazonados frutos y utilísimos desengaños. De don Juan de Bolea Alvarado, gentilhombre del excelentísimo marqués de Belmonte y Menasalvas. Madrigales”
* b4v. “En elogio de la madre Juana Inés de la Cruz y del tercer tomo de sus poesías, que saca a luz el doctor don Juan Ignacio de Castorena, capellán de honor de su majestad y prebendado de la santa iglesia de Méjico, etc. De don Martín Dávila y Palomares. Rimas sextiles”
* c2r. “Ponderando la sabiduría de la madre Juana Inés tan desde niña, de don Rodrigo Ribadeneyra y Noguerol, alcaide perpetuo de la fortaleza de Perales, señor de la casa de Aporreira, etc. Décimas”
* c3r. “Lamentos del parnaso en la muerte de la célebre y única poetisa la madre sor Juana Inés de la Cruz, de don José de Cañizares. Romance de arte mayor”
* c4r. “A la incomprehensible elevación del milagroso ingenio de la única musa sor Juana Inés de la Cruz, por don Tomás de Pomar, caballero del Orden de Santiago. Soneto”
* c4v. “A la muy ilustre señora sor Filotea de la Cruz en la Carta atenagórica que imprimió a la poetisa exhortándola a la mayor perfección, y fueron sus dictámenes eficaces avisos, escribió un ingenio cortesano el siguiente Soneto”
* [se duplica el pliego ¶¶¶¶¶¶]
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶1r. “A la sentida muerte de sor Juana Inés de la Cruz, de don Eulogio Francisco de Córdoba. Égloga”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶3v. “A la muerte de la insigne prodigiosa sor Juana Inés de la Cruz, habiéndola Dios llevado para sí en la dominica del Buen Pastor. De don Jerónimo de Monforte y Vera. Elegía funeral”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶1v. “Para elogio de la poetisa, cuando se imprimió su primer libro, escribió don garcía de Ribadeneyra y Noguerol, caballero del hábito de Santiago, la siguiente décima, que no se imprimió entonces, y la remite ahora don Rodrigo de Ribadeneyra y Noguerol, su hijo, acompañada de un soneto proprio, que la seguirá. Décima”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶2r. “Lastímase de que, habiendo escrito la madre Juana tanto y tan bien, viviese tan poco. De don Rodrigo de Ribadeneyra y Noguerol. Soneto”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶2v. “Al cortarse el cabello la madre Juana Inés, siendo de ocho años, y notificarse a sí misma que, si había crecido hasta cierta medida sin aprender lo que se tasaba, le había de volver a cortar. De la señora doña María Jacinta de Abogader y Mendoza. Décima”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶3v. “Cotejo discretísimo que entre los escritos de la madre Juana Inés de la Cruz y las claridades del sol en sí mismo hace la señora doña Francisca de Echavarri, señora de la villa de Aramayona de Mújica. Soneto”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶4r. “En alabanza de las obras de la madre sor Juana Inés de la Cruz escribe también la señora doña Francisca de Echavarri con elegante y culto numen poético este Romance”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶1r. “Al deshacerse la madre Juana Inés de sus libros y socorrer con su precio a los pobres, cuando empezó a estrecharse más en la vida, escribe la señora doña Catalina de Alfaro Fernández de Córdoba, religiosa en el convento de Santi-Spiritus de Alcaraz el siguiente Soneto”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶1v. “Epicedio a la madre Juana Inés de la Cruz, de doña Marcelina de San Martín, religiosa de la Concepción Francisca de la villa de Manzanares”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶2r. “Hace plausible encomio de la poetisa haber tan desde niña dado muestra de su grande aplicación a los estudios. La señora doña Inés de Vargas. Soneto”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶2v. “En ocasión de salir a luz el tomo tercero de las poesías de sor Juana Inés de la Cruz escribe una señora que expresa solo el nombre de aficionadísima al ingenio de la poetisa. Soneto”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶3r. “A la piadosa acción de vender sus libros la poetisa para socorrer a los pobres con su producto, de un aficionado a sus obras. Octavas”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶4r. “En obsequio de la poetisa la madre sor Juana Inés de la Cruz escribe el conde de Clavijo, vizconde de la Aldehuela, señor de las villas de Miraflores, Picaza, el Pobo, etc., gentilhombre de la cámara del rey nuestro señor y de su Consejo en el Real de Hacienda, este Romance”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶1r. “Celebra el prodigioso ingenio de la madre sor Juana Inés de la Cruz el excelentísimo señor don Manuel José de Toledo Cerda Sandoval Silva y Mendoza, conde de galve, marqués de Melgar, señor de las villas de Villasandino y Padilla de Abajo, Sacedón y Tórtola, alcaide perpetuo del real alcázar de la ciudad de Toledo, castillo y torres de la de León, etc. Romance”
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶2r. “Papel del doctor don Juan Ignacio de Castorena y Ursúa, capellán de honor de su maj[estad], que escribió a señor don Jacinto Muñoz Castilblanque, capellán de honor de su majestad, su predicador y cura en su real palacio, etc.”. Posada, 1 de enero de 1700
* ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶2v. “Parecer del señor doctor don Jacinto Muñoz de Castilblanque, teólogo de la nunciatura de España, arzobispo electo de Manila en Filipinas y obispo electo de Cotrón en el reino de Nápoles, predicador y capellán de honor de su majestad y cura de su real palacio, respondiendo al doctor don Juan de Castorena y Ursúa”. Palacio, 5 de enero de 1700
* *1r. “Este papel se halló sin nombre de su autor; solo parece que se compuso a raíz de llegar a España la nueva de haber muerto la poetisa. Elegía”
* **1r. “Prólogo. A quien leyere. El doctor don Juan Ignacio de Castorena y Ursúa, capellán mayor de su majestad, teólogo, examinador de la nunciatura de España y prebendado de la santa iglesia metropolitana de Méjico”
* ***3r. “En alabanza de la v[enerable] madre Juan Inés de la Cruz, autora de este libro. Romance de arte mayor de don Marcial Benetasúa Gudemán”
* ****2r. “Soneto”
* ****2v. “Del doctor don gabriel Ordóñez, caballero del Orden de Calatrava, canónigo doctoral de la santa iglesia de Cuenca. In triplicem mortem sor Ioannae Agnetis a Cruce, civilem, politicam et naturalem” [acróstico latino]
* “In ortum et occasum solis sororis Joannae Agnetis a Cruce numerale Dystichon, cuius in primo limine numerus faustus ortum, in secundo ex tragico vitali Apostrophe, novam inmortalem praedicit vitam”
* ****3r. “A la piadosa demonstración o caridad excesiva con que la venerable madre sor Juana Inés vendió sus libros para dar limosnas. Romance. Escríbele un apasionado de sus obras”
* [faltan hojas]
* (s.f.)r. “Advertencia”
* (s.f.)v. “De una gran señora muy discreta y apasionada de la poetisa, Décima acróstica”
Fuentes
Transcripción realizada sobre el ejemplar Biblioteca Nacional de España, R/23486 (texto completo)
Información técnica
Encoding: Elena Cano Turrión
Editor: Pedro Ruiz Pérez
Edición preparada para el Proyecto I+D "BIOGRAFÍAS Y POLÉMICAS: HACIA LA INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA LITERATURA Y EL AUTOR" (SILEM II) RTI2018-095664-B-C21 y C22 http://www.uco.es/investigacion/proyectos/silem/index.php
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Córdoba, 8 febrero 2021

En alabanza de la v[enerable] madre Juana Inés de la Cruz, autora de este libro. Romance de arte mayor de don Marcial Benetasúa Gudemán

Ya, Juana, que tu ingenio y tus virtudes
dichosas terminaron tus fatigas,
dando gozos aquellas a la muerte,
y aquel admiraciones a la vida;

ya que de tu bella alma al candor puro [5]
quedaron luminosas las cenizas
por que halle la piedad claros reflejos
de la gloriosa eternidad que habitas,

permite hable de ti, que a ti te invoque.
No aquí concurra, no, deidad mentida, [10]
pues tú sola, maestra de elocuencias,
con la que docta enseñas dulce inspiras.

Naciste, Juana, luminar hermoso
del mejicano cielo, que publica
fuiste en su esfera signo radiante, [15]
sagrado aspecto de las maravillas.

Creciste, y antes de cumplir dos lustros,
eras tan perspicaz, tan advertida,
que, a tener tú maestros, afirmaran
estudiabas lo mismo que sabías. [20]

Tu raro, prodigioso entendimiento
tan claras las especies te ofrecía,
que oír, ver, entender y saber nunca
parecieron en ti cosas distintas.

Aún no adulta las artes y las ciencias [25]
publicaban, si fieles te asistían,
que para enamorar con sus verdades
escuchaban el modo en tus doctrinas.

No obstante, tu modestia pudorosa
tuvo la vanidad siempre oprimida, [30]
porque hiciste al recato y al silencio
severos jueces de la fantasía.

La opinión de tus prendas singulares
sobre tu calidad notoria y limpia corrió,
y, corriendo, fuiste al real palacio [35]
de estimación y ruego conducida.

Observastes en él un virrey justo,
una virreina cuerda, amable y linda,
y que en consorcio tal se mutüaban
los jocundos semblantes de las dichas. [40]

Serviste atenta, obedeciste alegre,
y, aunque notada de favorecida,
tu sociedad, tu discreción, tu gracia
redujo a aplauso el ceño de la invidia.

Y no es mucho, que en cosas altamente [45]
desiguales no acción tienen sus iras,
y, si en maledicencia se disfrazan,
se hace fama, aunque impura, su malicia.

¡Qué de acechos, desvelos y cuidados
causaste a muchos que en las consentidas [50]
de palacio licencias anhelaban
siquiera a verte, por saber si vían!

Y, como no dejaba el niño ciego
de ofrecer los objetos a la vista,
poniéndose en tus ojos simulado, [55]
sin las flechas lograba las heridas.

Empero, tú, guiada del descuido,
dada a estudiosas útiles delicias,
allá en la fantasía ibas borrando
cuanta el sentido imagen repetía. [60]

Así pasaba en ti la infatigable
sucesiva tarea de los días,
sin más dispendio que la laboriosa
servidumbre agradable apetecida,

cuando, ¡oh, gran Dios!, una mental centella [65]
de las eternas lumbres desprendida,
unida a tu razón, llama suave,
tus pensamientos purificó activa.

Ilustrada la forma, la materia
robusta, como ciega, resistía, [70]
y aquí fue menester juzgarte grande
para ser grandemente agradecida.

Volviste a Dios, y con profundos ruegos,
humillada hasta el polvo le decías:
“Dadme un rayo de vuestra fortaleza, [75]
y acertaré a poder contra mí misma.

Yo conozco, Señor, que estos talentos
vuestras piedades me los comunican.
Dirigidlos por vuestros, Dios amado,
y serán más adonde más os sirvan”. [80]

Fuiste exaudida, Juana, y victoriosa,
mas ¿quién no lo es cuando animosa lidia
con el cruel, común, vil enemigo,
si al cielo busca y a la tierra olvida?

Venciste así, y hollaste vencedora [85]
engañosas del mundo las caricias,
de los palacios insidiosas artes
y de edad y belleza lozanías.

Cantaste la victoria, y el sagrado
de Jerónimo claustro solicitas, [90]
y el máximo doctor te admite y ama
cuanto como maestro te atraía.

El día del ingreso procurabas
como vuela la garza perseguida,
como la piedra grave baja al centro, [95]
y del monte el raudal se precipita.

Llegó, cubriose Méjico de aplausos,
y de concurso la función festiva;
ardía el gozo, y se explicaba el llanto,
hablaba el cielo y se bañaba en risa. [100]

Fue tan imponderable tu alborozo
de hallarte a tal custodia reducida,
que en ternuras brillantes expresabas
cual aurora elocuente tu alegría.

Como creció tu nombre en tu retiro, [105]
ansiosos todos verte pretendían,
pero la religión, madre prudente,
más te quiso observante que aplaudida.

Amaba tu juïcio vigilante
su desempeño, y cosas emprendías [110]
que pudieron dudar tus superiores
si uniste a lo discreta lo adivina.

Tu mérito crecía cada hora
en sujeciones fieles de novicia,
resignaciones de humildad constante [115]
y en inocentes voces de sumisa.

Cumplidas las legales, horas digo,
y a la profesión siendo apercebida,
rebosó el gozo y te selló los labios
con que en líquidas frases respondías. [120]

Clamaste a Dios, y en lágrimas parleras
dijeron tus palabras fugitivas:
“Pues queréis confirmarme vuestra esposa,
hacedme vos, mi Dios, de serlo digna”.

El día se asignó, y unió el festejo [125]
el aplauso y concurso a la noticia
con tal afecto, que las opresiones
fueron celebridad y no fatiga.

Ea, pues, Juana Inés, ya estás profesa,
y empiezan los progresos de tu vida, [130]
que en tu fin coronados merecieron
memoria eterna, fama esclarecida.

Déjame lastimar que esta llegase
en breve edad, por más que pluma antigua
suponga inseparable de lo raro [135]
la cualidad que alientos sincopiza.

Déjame contristar de que la Parca
ponga en lo prodigioso su ojeriza,
aunque hace luego más lo que deshace,
o sea de envidiosa u de advertida. [140]

Deja que gima que el vital estambre
pudiese en ti romperse tan aprisa,
quizá porque en lo grave y lo robusto
de tu ingenio agudísimo ludía.

Verdad es que, tus años calculados [145]
por los actos, en ellos se registran
numerosas larguísimas edades
de geómetros preceptos comprehendidas.

Mucho viviste, pues, según tus obras,
poco según el plazo de tus días. [150]
¿Si será aumentar premios reducirse
a lo que es breve lo que se eterniza?

Intentar referir tus excelencias
fuera profana rústica osadía,
que lo tan grande en simples locuciones [155]
se desfigura, Juana, no se pinta.

Y así concluyo, y lo que puedo ofrezco,
para que como obsequio lo recibas;
bien sabrás perdonar, pues tanto sabes.
Oye, que para mí siempre estás viva. [160]

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